Juan José Guillén: "Donar un óvulo no es como donar un hijo" El doctor Juan José Guillén es el jefe del Programa de Donación de Óvulos de EUGIN (OVODON), y se encarga de coordinar al equipo que realiza el seguimiento de la donación: los ginecólogos que atienden a las donantes, las enfermeras que les suministran el tratamiento, la psicóloga que las asesora sobre el proceso y descarta trastornos psicológicos y, por último, el equipo de biólogos que realiza la fecundación in vitro en el laboratorio. La clínica recibe diariamente donantes de óvulos que desean solidarizarse con mujeres que por diferentes motivos no pueden tener hijos. Las donantes se someten durante unos quince días a un tratamiento farmacológico, que consiste en el suministro de hormonas que estimulan los ovarios para que generen más de un óvulo. Estos óvulos se donan a mujeres con problemas para engendrar hijos mediante sus propios óvulos, y se fecundarán con los espermatozoides de la pareja masculina de la receptora o con semen de banco si la situación lo requiere. El doctor Guillén explicó detalladamente en qué consiste una donación de óvulos y cuáles son los pasos a seguir, y nos ofreció su punto de vista sobre los aspectos ginecológicos y éticos de esta práctica. ¿Cuántos años hace que trabaja en la donación de óvulos? Desde el año 2001 estoy al cargo del Programa de Donación de Óvulos de EUGIN y mi experiencia personal ha sido muy satisfactoria, porque esta posibilidad de reproducción asistida en la clínica ha ido aumentando de forma importante, funciona muy bien, las donantes están contentas y los resultados son muy buenos. ¿Ha evolucionado la donación de óvulos? La verdad es que ha habido evolución. En realidad, las pautas de estimulación que se utilizan con las donantes no son iguales en todos los centros. Nuestra pauta la utilizamos porque tenemos buenos resultados y porque permite que las donantes tengan menos días de tratamiento que con otras. ¿En qué consiste? Nosotros utilizamos un protocolo corto, que se reduce a unas dos semanas, mientras que otros centros utilizan otros de unas tres semanas. Además, nuestro sistema facilita unas clases prácticas a la donante para aprender a pincharse la medicación, con lo cuál reduce a tres las visitas a la clínica, de modo que la donante puede continuar con la rutina de su vida diaria. ¿Qué deben saber las donantes antes de someterse al tratamiento? Deben saber la importancia del acto que están llevando a cabo, es decir, saber que gracias a ellas una mujer será madre. Y sólo se sabe la importancia de ello cuando uno lo quiere conseguir y no puede. Además, también deben estar informadas del proceso que conlleva la donación de óvulos, entender que no es sencillo y que puede provocar una serie de molestias. ¿Cuáles son estas molestias? La donante tiene que someterse a un estudio ginecológico, a una serie de analíticas y de exámenes genéticos y afrontar un tratamiento. Pero es importante que sepa que la inmensa mayoría de las pacientes está satisfecha a corto y largo plazo, y que los problemas que se podrían encontrar son mínimos. ¿Y qué deben saber sobre las implicaciones éticas de la donación? Deben entender que donan una célula con material genético, pero que en ningún caso están donando un hijo, porque sin la célula masculina no habría ningún embrión. Otro tema que les preocupa es si la donación les perjudicará a la hora de ser madres, pero no, deben saber que podrán ser madres si no lo han sido ya. ¿Cuándo se considera que la donación de óvulos ha sido un éxito? Un éxito en la donación de óvulos es que la mujer que los dona no tenga ningún problema y que se consiga un número suficiente de óvulos para la receptora. El éxito total es que se consiga el embarazo de una receptora, que es el objetivo principal de una donación. ¿Y un fracaso? Un fracaso sería que el ciclo de estimulación tuviese un mal resultado, con pocos óvulos o de mala calidad, o que la donante pudiera tener algún problema que la obligase a ser hospitalizada, caso muy poco probable. Es una gran responsabilidad para las donantes, porque deben de seguir un protocolo y no saltarse ningún paso. La verdad es que sí, las donantes adquieren un compromiso que implica responsabilidad por su parte, y sí, son responsables. En realidad, para el número de donaciones que tenemos, hay muy pocos casos de pacientes que no hagan bien las cosas o que dejen el tratamiento a medias. Este éxito no corresponde sólo a las donantes, corresponde probablemente a todo el equipo del Programa de Donación de Óvulos, que continuamente intenta mejorar todo el proceso. ¿Qué diferencia hay entre donar material genético y donar un órgano? ¿Lo entienden las donantes? No se puede comparar. Hay que entender que en una donación de óvulos la donante sólo dona una célula con material genético. Esta célula debe unirse con otra célula con material genético, se ha de fecundar y al final se desarrollará un embrión que crecerá dentro del cuerpo de la receptora. Ahora bien, las donantes no deben entender la donación de óvulos como la donación de hijos. ¿Cómo explica esta diferencia a una donante? El concepto de hijo es un concepto mucho más profundo. El embrión que se introduce en la receptora es el que va a crecer en el seno de una mujer, que es la única que puede tener el concepto de ser madre. Aunque sí que sea cierto que el hijo de la receptora tendrá la mitad de información genética de la donante. ¿Se puede comparar una donante de óvulos con una donante de sangre o de órganos? Desde el punto de vista biológico, ninguna de las tres donaciones es más importante que la otra. Se puede decir que todas son iguales ya que cada una de ellas posibilita un material que puede ser imprescindible para cualquier persona en un momento determinado. Pienso que la persona que es donante de hígado, donante de sangre o donante de óvulos debería estar muy orgullosa y sentirse muy satisfecha de su donación, porque con ella está ayudando a alguien. ¿Es más difícil ser apta para donar óvulos que, en el caso de los hombres, serlo para donar semen? En la donación de semen el donante también debe pasar por un estudio, pero la diferencia es que la obtención de la muestra es mucho más fácil. ¿Cuál es el principal motivo para donar óvulos? Buena parte de las donantes lo hacen por la compensación económica, aunque no es el único motivo. En bastantes ocasiones, hay otros incentivos. Muchas de ellas tienen familiares o conocidos con problemas de reproducción, ya que cada día son más frecuentes en nuestro medio porque la edad reproductiva cada vez es más elevada. ¿Cómo reaccionan cuando saben que la receptora ha logrado un embarazo? La mayoría encuentra una gran satisfacción. Es decir, participan un poco de la ilusión que tenemos todos por lograr el fin: conseguir que una mujer con problemas de fertilidad sea madre. ¿Las donantes repiten la experiencia? La verdad es que sí, hay muchísimas chicas que repiten, y a muchas de ellas les tenemos que decir que ya no lo pueden hacer más veces. La ley establece que cuando gracias a ellas han nacido seis hijos, contando los propios, no se pueden hacer más donaciones.